Mostrando entradas con la etiqueta Yo videojugador. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Yo videojugador. Mostrar todas las entradas

martes, 27 de julio de 2010

Fui un videojugador adicto (parte 3)

Con la llegada del Nintendo 64, como finalmente se llamaría el Nintendo Ultra 64 (antes Project Reality) aprendí muchas cosas, no solo como videojugador sino como persona. Después de conocer su fecha de salida (septiembre de 1996) comencé a ahorrar lo más que pude, pues se anunció su precio de salida en US$199.00 ...en ese entonces el tipo de cambio estaba en alrededor de $7.50 pesos por dólar, por lo que yo, inocentemente pensé que el precio en México sería de entre $2,000 a $2,500 pesos. pero mi primer gran sorpresa fue el saber que el precio de lanzamiento en tiendas oficiales de Nintendo en México (distribuidos en ese entonces por Gamela) era de poco más de $4,000.00 pesos mexicanos... yo había logrado juntar sólo la mitad del dinero y mis sueños de comprar la consola en su fecha de salida parecían derrumbarse. Pero mi perseverancia ablandó el corazón de mi madre y ella me completó el resto para poder ir a Plaza Tepeyac un domingo lluvioso por la tarde a la tienda de Nintendo a comprar el paquete que incluía el Super Mario 64. Lo recuerdo bien porque no pude mas que probarlo unos minutos, al día siguiente tenía que entregar un trabajo en la universidad y no me fue posible pegarme al control como hubiera querido, pero ya era mío y tenía ya una estrategia para comprar juegos (según yo) que consistía en comprar sólo un juego de cada tipo, uno de plataformas, uno de first person shooter, uno de cada deporte (mis favoritos), un RPG, uno de peleas, uno tipo puzzle y así.

Y mi colección más o menos completa es:
01. Super Mario 64 (1996)
02. Star Wars Shadows of the Empire (1996)
03. Turok: Dinosaur Hunter
04. Cruis'n U.S.A.
05. NBA Hangtime
06. Mortal Kombat Trilogy
07. Donkey Kong 64
08. F-Zero X
09. International Super Star Soccer 64
10. Golden Eye 007
11. Killer Instintc Gold
12. Yoshi's Story (1998)
13. Mario Kart 64
14. Pilotwings 64
15. Star Wars Rogue Squadron (1998)
16. Super Smash Bros (1999)
17. The Legend of Zelda: Ocarine of Time
18. The Legend of Zelda Majora's Mask
19. Turok 2: Seeds of Evil
20.WCW/NWO Revenge
21. Star Fox 64 (1997)
22. NFL Quarterback Club 98
23. Ken Griffey Jr. Baseball
24. Perfect Dark (perdido).

Compré éste sistema por muchas razones, en primera porque sus juegos soportarían a cuatro jugadores simultáneos, aunque en pocas ocasiones logré jugar así, tengo cinco controles: gris, negro, rojo, verde y violeta transparente (obsequio de un buen amigo). Porque me gustaban los juegos que hacía Nintendo. líder del mercado en ese entonces con el SNES. Porque tendría en casa un procesador Silicon Graphics. Por su modo de juego con gráficos en tres dimensiones en tiempo real. Porque no había que esperar a que "cargara" el juego como en las consolas basadas en CD's... y por un video que grabó Gus Rodríguez (que por cierto no pude encontrar por ningun lado).

Disfruté mucho éste sistema y aún lo conservo a pesar de que Sony ganó el mercado de los videojuegos  en ese entonces con su PlayStation (en México gracias a la enorme cantidad de piratería que se dió), a pesar de que Nintendo en cuanto tuvo el GameCube a la vista canceló muchos juegos que iban al N64 y que se veían muy fregones (Dinosaur Planet es el que más me dolió, para que después salieran con su jalada starfoxera)... ahi fue cuando me decepcioné de Nintendo, con su video Rebirth donde se ponen como árbol caído que renace para establecerse y cargándole el muerto al Nintendo 64 cuando fue un error de ellos al no adoptar el CD (que bueno, por cierto) como medio de almacenamiento y mandando al olvido rápidamente ,un sistema que fue vanguardista en su momento digan lo que digan... ¿Y nosotros los videojugadores fans?... aaah ustedes los videojugadores siempre están pidiendo más.... y bla bla bla. Lección aprendida: Ustedes los videojugadores nos valen gorro si no vendemos lo suficiente y ésta es la única verdad.

El Nintendo 64 murió y creo que en este punto fue cuando dejé de ser videojugador adicto y pasé a ser videojugador ocasional. Todavía llego a jugarlo y pues lejos de las gráficas poligonales, me divierten sus juegos y me invade la nostalgia. La lucha actual en el mercado es fuerte lidereada en ventas por Nintendo, en juegos por Microsoft y en tecnología por Sony, fui un videojugador adicto y contribuí al mercado, pero fue el mercado mismo el que terminó con mi adicción.

Son etapas de la vida... creo.
Gracias madre.

miércoles, 12 de mayo de 2010

Club Nintendo y yo (parte 1)


Era diciembre de 1991 en la contaminada Ciudad de México,  recientemente había cumplido yo los 18 años, la mayoría de edad en mi país y en la televisión pasaban un comercial que anunciaba que había llegado a México la revista oficial de Nintendo y pasaban la portada del Número 1 de la revista. Cuando la ví no pude mas que pensar... ¡WOW! yo quiero esa revista. Pero para conseguirla fue un problemón, al menos para mí, que no se me ocurrio ir directamente al primer cuadro de la Ciudad donde seguramente sería fácil de conseguir, sino que en mi delegación (iztacalco en ese entonces) no se habían distribuido muchas revistas, pues en cada puesto que preguntaba no la tenían.

Mi suerte cambió una ocasión en la que fui a pedir informes sobre el servicio militar a la delegación, después de varios días de búsqueda desesperada pues faltaba cada vez menos tiempo para que terminara el mes, cuando por fin en un puesto de periódicos en la esquina formada por Eje 4 sur y la calle Sur 159, en el Parque Benito Juárez, junto a la delegación, pude adquirir la revista en cuestión (por cierto aún existe el puesto a la fecha). La compré con cierta pena, pues en ese entonces el concepto de VIDEOJUGADOR, como poco a poco se fuera forjando en este país, gracias en parte a esta revista, no existía y pues un Nintendo era un juguete más, o sea, para niños, incluso en el primer ejemplar de la revista se dirigían a los lectores como "amiguitos". ¡Imagínense yo saliendo de la adolescencia, llegando a la mayoría de edad y pidiendo Club Nintendo!, pues me ganó mas el deseo de comprarla que lo que dijeran de mi, recuerdo que pensé "total, les digo que es para mi hermanito". No olvidaré ese día, llegué a casa y devoré página tras página de la revista y así fue mes tras mes durante los once años que la coleccioné. Incluso me llegué a suscribir a la revista cuando pasaron a formar parte de Editorial Televisa, lo que eliminaría la pena de estar pidiendo la revista con cara de "No es para mí ehhh?" pues llegaba puntualita por correo en una bolsa de plástico negra. Un día al mes desaparecía del mundo por unas horas en lo que leía la revista y cuando enfermé de hepatitis mis revistas fueron mi única compañía, las leí una y otra vez, creo que me volví adicto ¿no?.

Aunque me encantó la revista, nunca pensé en escribirles una carta...todavía,  en ese entonces el internet en México estaba en pañales y la revista era el único medio de información que se tenía para enterarse de las "últimas noticias" (dos meses después) de la empresa líder en videojuegos (desbancando a Atari) Nintendo. Si mal no recuerdo ya tenía ni NES, y hasta me suscribí a un videocentro para poder rentar juegos, pues no podía comprar tantos como quería.

No extenderé mas ésta entrada pero tengo que platicar en posteriores del: Arte en Sobres y mis cartas, Las llamadas telefónicas de Gustavo Rodríguez, La visita a las oficinas de Pestalozzi, La invitación a la premier de Street Fighter en el Cine Diana, La premier de Zelda Ocarina of Time en La Boom, La visita a las oficinas en la Cuauhtemoc donde podías probar videojuegos (donde obtuve mi autógrafo de Gus), Las veces que me publicaron en la revista y cuando me invitaban a ser parte del programa "Un experto hasta tu casa", Nintendomanía y cómo me tuve que deshacer de mi colección de revistas, eso y espero que mas, si mi memoria no me falla, en próximos post. :-)

miércoles, 31 de marzo de 2010

Fui un videojugador adicto (parte 2)

"Un nintendo... quiero un nintendo". (NES pa'los cuates) fue mi deseo demasiado tiempo. Mientras tanto me entretenía gastando parte de mi dinero (me llevaba sólo un poco, porque la adicción era canija) en las "Maquinitas" "Chispas" o "Arcadias" como les dicen ahora. No iba muy seguido, pero cuando ibamos pasábamos mínimo unas tres o cuatro horas (sólo el hambre nos sacaba de ahí), el local preferido por mí y por mi cuate Fernando, era el "Kung-Fu", estaba en la calle de Balderas, casi esquina con la avenida Juárez, cerca del Metro Juárez, cerca del entonces Cine Metropólitan (porque han de saber que era un cine y ahora es un teatro), cerca del desaparecido Cine Arcadia, y digo estaba porque no sé a partir de cuando dejó de existir. Lo que más me gustaba de ese lugar, como buen fan de Star Wars que también soy, es que tenían ésta arcadia.

Aquí dejo una foto cortesía de Google Maps de la ex-ubicación del desaparecido local de videojuegos, que me parece que tenía una sucursal en la glorieta del metro insurgentes, pero no recuerdo bien. Y así pasaron los años, entre visitas a las Arcadias y destruyendo-reparando controles del Atari 2600, que por cierto ¿a quién se le ocurre hacer un control palanca de ese plástico tan poco duro-flexible? ¡una palanca! ¿que nadie les enseñó física? mejor dicho, parte del negocio de Atari era vender muchos controles; llegué a jugar desarmando el control y presionando con los dedos las plaquitas que lo hacían funcionar, método que resultaba muy complicado para lograr las diagonales, asi que tuve que desistir de seguir haciéndolo. Usé silicón, resistol blanco, UHU,  y todo lo que conocía para tratar que el control soportara el embate de mis manos emocionadas, pero nada funcionó, terminaba siempre rompiéndose.

Así que fue hasta el año de 1989 aproximadamente, que, celebrando mi exitosa salida de la secundaria e ingreso satisfactorio a nuestra máxima casa de estudios, mi madre, con sacrificios pudo comprarme mi Nintendo Entertainment System, recuerdo perfectamente que lo compramos en la tienda de Nintendo en Plaza Tepeyac, en ese entonces el Game Boy "tabique" tenía poco tiempo en el mercado pero no me llamó la atención. ¡Que emocionado estaba cuando pude jugar en la comodidad de mi hogar (como dicen los slogans) Super Mario Bros y Duck Hunt!. Fue cuando comencé a resentir los "viejos" problemas de los videojugadores adictos:
1. Regaños porque me la pasaba todo el día jugando.
2. Los juegos eran demasiado caros, al grado de que para comprarme mi segundo cartucho de NES, conseguí mi primer trabajo como capturista de datos, y mi primer sueldo fue casi íntegro para comprarme Mission Impossible.

Pero llegaría 1990 y la salida del Super Nintendo Entertainment System (Súper NES, o SNES) se dió demasiado pronto para alguien fanático de los videojuegos caseros y con poca información al respecto. Mi semi-nuevo NES ya estaba viviendo sus últimas horas y apenas tenía dos cartuchos. Si para poder comprar un NES me tomó años de esfuerzo (de estar rogando jeje), comprarme un SNES resultó tarea más que imposible. Afortunadamente en esa época la industria todavía respetaba a los videojugadores y a la par salían títulos para ambos sistemas. Tuve que conformarme con mis seis o siete juegos que pude comprar para NES, el que más disfruté y nunca me cansé de jugar es el fabuloso Super Mario Bros 3 (que dicho sea de paso es el videojuego más vendido de todos los tiempos -hasta que el nivel de población de videojugadores crezca lo suficiente para destronarlo en una venta de premier en fin de semana-). Eso sin contar los mundiales, ligas y desmadre que organizábamos mi compa Israel y yo en esas interminables tardes de jugar Goal! después de salir de la facultad, para terminar el día con el pulgar adormecido, adolorido y casi acalambrado. Por cierto mi compa era de capaz de meterle más de 30 goles a la máquina antes del medio tiempo y las porristas salían en bikini. (¿su técnica? puro "tiro puñal" -sorry, chiste local-). Al final éste sistema y sus cartuchos se los regalé a mi primo.

En 1991 salió a la venta la revista Club Nintendo, acontecimiento que definitivamente resultó un parteaguas en la historia de los videojuegos en México, tenía 18 años entonces y era difícil para mí comprar una revista que en su época se consideraba "para niños"... pero mis crónicas acerca de ésta revista se bloguearán aparte.

Pasaron unos años más y en un local de arcadias de la Av. Juárez (no el Kung-fu, si no otro) nos encontramos ésto. Las cosas iban a cambiar a partir de entonces, ya que después de mi frustrante desconocimiento del SNES, mi empeño no cesaría para conseguir el siguiente sistema de Nintendo, un sistema que tristemente terminaría pagando los errores del entonces líder de los videojuegos. (Continuará...)

domingo, 17 de enero de 2010

Fui un videojugador adicto (parte 1)

Me convertí en videojugador por allá del año de 1984 cuando visité la casa de mi amigo de la escuela primaria: Roberto, ahi por la colonia Merced Balbuena, en la Ciudad de México, en esa ocasión ví como jugaba en su Intellivisión el cartucho de Burguer Time (sí, solo ví, porque éramos tantos que no pudimos jugar mucho, fuimos más espectadores que nada y la única vez que tomé el control perdí en menos de tres patadas), en ese entonces los juegos eran simples y regularmente para máximo dos jugadores, desde entonces me llamaron la atención los videojuegos. El hecho de ver un personaje animado manejado por mí (aunque fuera un cuadrito que se movía) me fascinó, independientemente de que nunca he sido un excelente videojugador, me gustó mucho este pasatiempo y me pasaba pidiéndole prestado a un compañero su reloj digital que traía integrado un juego de carreras de autos.

Pero me convertí en videojugador adicto cuando conocí el PONG y la COMMODORE 64 en casa de mi amigo Salvador allá por el año de 1985-1986, sí, mi cuate tenía ambos juegos y pasamos tardes enteras jugando. No quiero entrar demasiado en detalles pero recuerdo que para cargar un juego en la Commodore 64 era a través de un cassette con una cinta magnética que mientras cargaba no se podía ni por error tocar el teclado o todo el lento proceso se iba a la basura.

Posteriormente mi cuate se hizo de un Atari 2600, no de los primeros que salieron, sino de la versión moderna o estilizada. no recuerdo todos los juegos que tenía pero recuerdo que los que más jugábamos era el Enduro, Pac-man, y obviamente el Space Invaders. A partir de este momento comencé a presionar a mi madre para que me comprara uno, pero nuestra situación económica no era de lo mejor y no me fue posible tenerlo hasta que ocurrió un milagro para mí... mi tío Alberto en ese entonces ya era un joven "postpuberto" y cuando se enteró que yo quería una de esas consolas, nos ofreció vendernos la suya, pero al final de cuentas me la regaló, con una buena colección de cartuchos, al menos unos quince. Y a partir de entonces intercambiaba con Salvador los cartuchos y visitas recíprocas a nuestras respectivas casas, con objeto de pasar la terde jugando Atari (en esa época decir "Jugar Atari" era equivalente a jugar videojuegos, fueran de la marca que fueran, frase que posteriormente cambiaría por la de "Jugar Nintendo").

Así que mi primer consola se trató de un Atari 2600 de segunda mano, de modelo clásico por no decir antiguo y de ahi para adelante y como fue posible compramos algunos juegos, muchos de ellos buenísimos para su época y consola: para muestra un botón: Moon patrol, Jungle Hunt, Joust, etcétera. Y era feliz hasta que se me atravesó en mi camino un juego que en su momento fue un parteaguas en la historia de los videojuegos, se trataba de Super Mario Bros de la consola Nintendo Entertainment System, a raíz de ese suceso mi principal prioridad fue poseer un NES... pero como ya comenté, mi familia era de clase media... media jodida, porque me tardé demasiado tiempo en tener uno, pero esa... como decían por ahi... es otra historia.